Durante la Modernidad se estableció una nueva cosmovisión del mundo sobre las cuestiones humanas y naturales. Adquirieron gran importancia dentro del debate filosófico preguntas acerca del conocimiento, la ciencia y la tecnología, lo que provocó la decadencia de los aspectos religiosos pero sin llegar a desaparecer del todo.
Este cambio viene fue provocado por la nueva ciencia impulsada por Galileo Galilei, la cual aboga por una interpretación mecanicista de la realidad que aporte datos seguros e indudables a través de una metodología que sustente los conocimientos. Esta nueva concepción científica influyó al pensamiento filosófico, de manera que los principales pensadores empezaron a plantearse la verificación y comprobación de la estructura y construcción misma de la filosofía. Esta etapa se conoce como Renacimiento.
En este sentido, el pensamiento medieval, o bien, la construcción del pensamiento ontológico del medievo quedó en segundo plano ante una nueva corriente que intentaba reflexionar sobre la realidad y el conocimiento centrado en el ser humano, quien se convierte en un objeto filosófico como el conocimiento.