Empirismo
- Filosofía Moderna

- 26 abr 2020
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El auge del empirismo inglés se encuentra entre los años 1690 y 1780, este afirmaba que los orígenes y los límites para llegar al conocimiento estaban establecidos por la experiencia y, por consecuencia, la percepción era muy importante. Francis Bacon, John Locke, George Berkeley y David Hume fueron los empiristas más representativos de la época moderna. Si bien el pensamiento de estos filósofos no son iguales, tienen dos convergencias: la negación del innatismo y la afirmación de que el conocimiento viene de la experiencia. Desde esta perspectiva, la mente humana es como un papel en blanco, las ideas innatas no son posibles y los sentidos son necesarios para construir el conocimiento. Para esto se tendría que negar la intuición intelectual y aceptar solo como fundamento la intuición sensible (a través de los sentidos).
En este sentido, las ideas son adquiridas desde la experiencia ya sea por los sentidos o por la reflexión sobre los datos de los sentidos. Para eso, Locke divide las ideas en:
Sensaciones: los sentidos transmiten a la mente distintas percepciones según el modo en que los objetos se presentan (color, olor, movimiento).
Reflexiones: conocimiento de las ideas que ya se hallan en la mente.
Ideas mixtas: de origen sensible y reflexivo.





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